Bosque otoñal

Bosque otoñal

domingo, 15 de diciembre de 2013

Dieta alcalina para cuidar nuestra salud



domingo, 8 de diciembre de 2013

Escuela y maestros en la Antigüedad.

Elisa Nuez Patiño

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LIBRO IX, EPIGRAMA LXVIII 4

¿Qué tienes tú que ver con nosotros, criminal maestro

de escuela, cabeza odiosa para los niños y las muchachas?

Todavía los gallos de altiva cresta no han roto el silencio y

ya truenas con cruel murmullo y azotes. Tan profundamente

resuenan los bronces al ser golpeados los yunques,

cuando un obrero coloca a un abogado en la grupa de un caballo;

más moderadamente se enfurece el griterío en el gran

anfiteatro, cuando el grupo de sus partidarios anima a

un escudo vencedor: los vecinos te pedimos dormir, no

toda la noche: estar despierto no tiene importancia, pero

estar despierto permanentemente es mortal. Deja marchar

a tus alumnos. ¿Quieres, charlatán, recibir por callar lo

mismo que recibes por gritar?.

RESUMEN DEL TEXTO.

Marcial, en esta obra, se queja de que no consigue descansar a causa de los gritos que da

continuamente el maestro y los compara a diversos actos y oficios que tenían lugar en

Roma durante su época, todos muy escandalosos, pero que eran superados por el ruido

que emitía diariamente el maestro durante sus clases.

Seguidamente paso a desarrollar el tema principal.
4 El libro IX fue escrito y publicado en el año 94 d.C. Contiene un prefacio y 53 epigramas.



Elisa Nuez Patiño

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ESCUELA Y MAESTROS EN LA ANTIGUA ROMA


En la antigua Roma no existía una administración que se hiciera cargo de todos los

aspectos de la educación de la gente. Conocían lo importante que era saber leer y

escribir para poder diferenciarse cuando fueran mayores.
Hasta el siglo II a.C, Roma era como una aldea y lo más importante allí, era el campo y


la milicia. La educación básicamente se basaba en el respeto a las costumbres de sus
antepasados, mos maiorum.


Hasta los siete años, la madre era la maestra en casa, la encargada de la educación de los

hijos.

A partir de los siete años, las niñas quedaban bajo el control de la madre con quien

aprendían las labores de la casa, el hilado y el tejido de la lana. Los niños, pasaban al

control paterno hasta los doce años y era el padre el que enseñaba a su hijo a leer, a

escribir, a usar las armas y a cultivar la tierra, impartiendo los fundamentos de las

buenas maneras, la religión, la moral y el conocimiento de la ley.

En ese tiempo, los hijos de los romanos recibían en sus primeros años una educación de

campesinos, por lo que en época de cosechas y trabajos agrícolas, la asistencia a clase se
relajaba. Así mismo, cada ocho días, el día del mercado o mundinae, no se tenía clase.

Tampoco había clase en las festividades de los saturnalia (del 17 al 23 de diciembre);

los quinquatrus (del 19 al 23 de marzo) y durante la época del verano hasta los Idus


(quince) de octubre.
Alto relieve mostrando al maestro con sus discípulos

Elisa Nuez Patiño

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El definitivo perfeccionamiento a su formación lo daba el ejército en el que se ingresaba

a la edad de 16 o 17 años y en donde se aprendía una gran disciplina.
A partir del siglo II a. C. es cuando se generaliza llevar los niños a las escuelas y

estos serán colocados bajo la responsabilidad de un maestro (litterator) que tendrá la


autoridad delegada del padre.

Las familias ricas, dejaban los primeros años de vida de sus hijos bajo el cuidado de dos
esclavos, la educatrix y el pedagogus. Cuando el niño era enviado a la escuela, el

pedagogus era el encargado de llevarlo y traerlo de ella. A veces, podía estar en la clase


con su protegido y después repasar en casa las lecciones del día.
Cuando el niño cumplía 16 años, se veía libre de la figura del pedagogus y algunos al


final de estos años, por su labor, obtenían la libertad.

Los maestros podían ser de distinta procedencia pero quien por sus medios podía

permitírselo, alojaba en su casa para ese trabajo a un griego. Los romanos mantuvieron

durante siglos un complejo de inferioridad cultural con los hombres de la Hílade y por

ello, seguían respetando a sus escritores y profesores.

La escuela era mixta con niños y niñas asistiendo juntos a las clases.

Había ya diferencia entre escuelas privadas y públicas, pero a juzgar por los testimonios

de la época, las segundas eran las preferidas por los padres de familia, incluso de los de

mayores posibilidades económicas.
Escuela Primaria o ludus litterarius: (De los siete a los 12 años).

La escuela está al cargo de un maestro llamado primus magister, litterator o magister



ludi

Se dan seis horas de clase diarias, comenzando diariamente al alba.


Se aprende en latín y griego el alfabeto, el nombre de las letras así como de refranes y

dichos morales y la recitación memorística de textos, al igual que a contar, pesar, medir

y calcular.
Escenificación de una escuela en la antigua

Roma.

Elisa Nuez Patiño

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Generalmente el maestro podía ser una persona libre o esclava; su sueldo era bajo, unos

ocho ases, que se cobraban los Idus (mediados) de cada mes. En ese tiempo, se sabe,

que con ocho ases se podía comprar queso y vino para unos pocos días. Muy a menudo,

ese poco dinero les llegaba tarde y mal por desidia de los mismos padres, por lo que a

veces, el preceptor se veía obligado al pluriempleo (escribiente era lo más normal) para

poder vivir dignamente.

Al maestro le hacía falta un gran número de alumnos para vivir. Igualmente se dijo, que

en algunas escuelas, había más estatuas que alumnos. Si disponía de muchos alumnos,
se podía permitir tener un ayudante llamado hypodiscalus, que generalmente se sentaba


al lado del maestro en una banqueta o un cojín.

El gramático y el retor, además de mayor prestigio, gozaban de mayor sueldo y de
inmunidades fiscales. 5


En Roma, para no pagar a un maestro, todos los alumnos se ponían de acuerdo y se

pasaban a otro maestro. La única manera de

cobrar que tenían era llevar a los padres

ante los tribunales de la ciudad. Tal vez esta

sería la causa del maltrato continuo dado a

sus alumnos en aquella época.
La ludus litterarius era la escuela del

litterator; la schola era la del gramático o


del retor.

Estas escuelas se podían encontrar en los
pórticos del foro, en las tabernae o tiendas


acondicionadas para dar clase, o en la

propia casa del maestro, en galerías

descubiertas o incluso, la escuela podía estar en el centro de la calle.

Como las calles eran generalmente estrechas, se ocupaban los cruces de tres o cuatro

calles. Era un lugar ruidoso pues allí se encontraban comerciantes, vagabundos,

echadores de cartas o músicos ambulantes.

Las escuelas estaban abiertas desde el alba hasta el mediodía. Se aislaban del exterior

por unas lonas pero aún así, no podían evitar que los ruidos de la calle se colasen, así
como, que retumbaran los chillidos de los maestros a sus alumnos. 6


Además, éstas estaban amuebladas de una forma simple con una silla para el maestro,
unos bancos o taburetes para los alumnos, un encerado, una repisa y varios ábacos. 7

5 Desde la época del emperador Vespasiano, seguramente mitad del siglo I d.C.

6 En el epigrama que estudiamos, Marcial se queja de los ruidos ensordecedores de Roma, desde los



martillazos a los calderos hasta el griterío del maestro a sus alumnos.

Elisa Nuez Patiño

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Al comenzar muy temprano las clases, para

ver se utilizaban lucernas o lámparas de

aceite. Los materiales que se utilizaban en las
clases eran: las tabullae, el stilus; en épocas


posteriores se incluyó el papiro, la pluma o
calamus y la tinta, atramentum.

Las tabullae ceratae o tablillas de madera,


tenían una fina capa de cera que a veces se

ennegrecía para ver mejor lo escrito.
El stilo o punzón se utilizaba para escribir. Podía ser de madera, hueso, bronce o marfil.


En la parte anterior tenía una punta para marcar en la cera y la posterior estaba

redondeada con el fin de borrar o aplanar la cera y así volver a escribir en la tablilla.
Los libros estaban formados por rollos de papiros. Cada libro se enrollaba en una varilla


de madera. Para no desgarrar el papiro al abrirlo, pues este podía llegar a medir varios

metros, se abría por partes, abriendo el rollo con la mano derecha y enrollando la parte

leída con la mano izquierda. Para esto, la escritura estaba colocada en columnas. Como
un libro podía estar formado por varios rollos, todos estos se guardaban en una capsa o

cofre.8

La escuela secundaria o schola: (De los 12 a los 18 años)


A esta segunda etapa solo accedían los hijos de las familias ricas y privilegiadas.
La educación secundaria corría a cargo del grammaticus. Esta escuela era también


mixta y las condiciones materiales eran semejantes a las de primaria.
El gramaticus cobraba aproximadamente cuatro veces más que el magister.


Los estudios de Gramática, en griego y en latín (de 12 a 16 años) eran completamente

teóricos: casos, sintaxis, etc., tomaban como fundamento no la lengua viva, sino la

lengua de los poetas y enseñaban a conocer obras literarias.
Los estudios de Retórica, solamente en griego 9 (de los 16 a los 18 años) con el rhetor,


servían para aprender el arte de hablar bien en público y a expresarse en escritos
7 Aparato usado en operaciones aritméticas básicas.

8 Papiro del latín Papyrus. Soporte de escritura elaborado a partir de una planta acuática muy común en

el río Nilo de Egipto y en algunos lugares de la cuenca mediterránea. Es el origen de la palabra papel.

Desapareció definitivamente en el transcurso del s. XI. La unidad del papiro era la plagula hoja). Se



solían fabricar rollos de papiro de más de veinte plagulas que se pegaban entre sí, con un tamaño medio

total de cinco metros.

9 Al afianzarse Roma como poder también cultural desde Julio César, ya no necesitó rendir tributo



intelectual a Atenas y la Retórica pasó a enseñarse en latín, pero la Gramática continuó aprendiéndose

en forma bilingüe.

Elisa Nuez Patiño

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diversos. A estos estudios accedían los alumnos que aspiraban al cursus honorum


(carrera política)

La enseñanza en los centros dirigidos por los maestros especializados se dividía en dos

grupos de materias que se mantendrían como obligatorias hasta bien entrada la Edad

Media.
El Trivium, compuesto por Gramática, Retórica y Dialéctica.

El Quadrivium, que abarcaba Aritmética, Geometría, Música y Astronomía.


Los maestros se esmeraban en la capacidad oral y escrita. Para ello, en un principio se

utilizaron los textos, especialmente de Homero, los trágicos, los cómicos, los líricos y

las obras de Esopo. El estudio de los textos latinos, se limitaba a Tito Livio.

Más tarde, cuando se asienta el poder cultural de Roma, toman lugar de privilegio los

autores latinos como Virgilio y Cicerón, y a medida que pasa el tiempo, Séneca,

Horacio, Ovidio, Lucano, etc.

viernes, 6 de diciembre de 2013

¿ Por qué es interesante jugar con el barro?


Por dos razones fundamentales; primera porque es el material con el que hemos trabajado durante años (algunos de nosotros desde generaciones) y segunda porque creemos que es uno de los materiales más primitivos y puros. El barro nos permite enseñar las técnicas primitivas que utilizaron los primeros hombres y hacerles entender la simplicidad y a la vez grandiosidad del trabajo con barro.
El hacer comprender a un niño las posibilidades que tiene a la hora de crear es un concepto muy interesante. Que sea consciente de la importancia de los elementos Tierra, Agua, Aire y Fuego, es importante y muy enriquecedor. Hacer ver a  los niños que, aunque existen cientos de materiales para modelar y  hacer crecer su creatividad, pueden hacerlo con algo tan sencillo como la tierra, es fomentar una unión del niño con la naturaleza, algo que debería ser primordial en este mundo de hoy en que la tecnología nos está apartando del trabajo manual y del contacto directo con nuestro entorno.
Un pedazo de barro fresco es un regalo para los sentidos. A los niños les encanta tocar el barro y experimentar las sensaciones que provoca este material húmedo, pegajoso y suave. Además, al moldearlo y construir volúmenes con él, se estimula la percepción tridimensional.
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La primera vez que los niños se enfrentan al barro les hablamos de su naturaleza como material plástico, que proviene de la tierra, y de cómo ha servido a la humanidad durante siglos para la fabricación de todo tipo de objetos domésticos, rituales y artísticos. Que comprendan la riqueza de un material como la tierra que, en combinación con los otros elementos, es un todo para crear.
Antes de empezar a trabajar  es necesario un periodo de experimentación con el material para que perciban sus propiedades físicas, por ello les preguntamos acerca de sus cualidades como material: textura, color, olor, si es suave o duro, su capacidad para ser moldeado, su capacidad de endurecimiento por calor, es decir, su transformación.  Los niños deben explorar el material y descubrir por sí mismos qué se puede hacer con él.
BARRO 1
También estimulamos la creatividad del grupo lanzando preguntas o propuestas como:
  • Haced algo que se sostenga en tres patas
  • ¿Cómo muestran las personas su cariño?
  • Con qué animales te gusta jugar
  • ¿Qué objetos guardarías en una caja?
En la medida que van creando, nosotros les vamos ayudando con algunas pequeñas ideas. Mediante dibujos de animales, objetos, personajes, etc. que les anime a realizarlos con sus manos. No podemos olvidar que hoy en día hay muchos niños que apenas han creado con las manos. Por desgracia el barro en nuestras escuelas no es algo imprescindible.
barro 2
Pero no sólo es la creatividad lo que vamos a fomentar con estos talleres, también enseñamos historia, y por ese motivo consideramos que el trabajo con barro es fundamental en la formación. Utilizando un elemento natural, podemos mostrar a los pequeños cómo fue la evolución del hombre, cómo trabajaban los diferentes pueblos de la tierra, qué usos les daban… Las posibilidades son muchas y muy variadas…
                          Venus d barro - taller prehistoria tecnicasmodeladoarcilla56

Abadía de Tntern

 

        
 
 
Las ruinas de la abadía de Tintern se encuentran entre la cuenca del río y la carretera A-466 en el extremo sur de la aldea de Tintern. El sitio es precioso, con el río de mareas que cambian con frecuencia de un flujo muy bajo durante las mareas bajas de verano a  un torrente cuando a las inundaciones de invierno se  añaden las altas mareas debidas al próximo  Canal de Bristol.
Las colinas alrededor de la abadía están cubiertas de bosques,  cambian de color con las estaciones. El terreno sobre el cual se encuentra la Abadía hace que la mayor parte de la luz solar ilumine su esbelta silueta y tener el privilegio del último rayo del sol brillando en el valle Angiddy.
Fue fundada por Walter de Clare, Señor de Chepstow, el 9 de mayo 1131. La abadía está situada en la orilla galesa del río Wye en Monmouthshire, que forma la frontera entre Monmouthshire (Gales) y Gloucestershire (Inglaterra).
Las ruinas actuales se encuentran perfectas después de una cuidadosa limpieza y reparación  y recibe por ello  un buen número de visitantes. El mantenimiento se hace muy frecuentemente para evitar un mayor deterioro de la iglesia.
Tintern Abadía fue fundada por los monjes cistercienses en 1131 durante  el reinado de Enrique I. Entre 1270 y 1301 la abadía fue reconstruida y para el final de la misma había   alrededor de 400 monjes vivían en el complejo. La Peste Negra llegó en 1349 y corto la vida de la  Abadía ya que fue afectada gravemente por este mal; pero siguió funcionando hasta 1536.
En ese año, la abadía fue parte de la disolución de los monasterios bajo Enrique VIII. En pocos años  fue despojada de la cubierta y el edificio comenzó a decaer. La abadía se convirtió en una fuente de piedra de construcción, y sólo en el siglo XVIII  el interés de algunos le dio una n ueva vida.
Hacia 1760 el sitio fue limpiado y los visitantes del valle de Wye comenzaron a  visitarla por su belleza  y también sus alrededores. Turner fue el artista más conocido que visito Tintern a finales de ese siglo, junto con el poeta Wordsworth. Su poema compuesto a unos pocos kilómetros de Tintern Abbey se convirtió en un texto estándar para los estudiantes de inglés en todo el mundo de habla Inglesa.
La iglesia  tiene planta de cruz con una nave y dos capillas en cada crucero y presbiterio cuadrado. La iglesia gótica representa la evolución arquitectónica de su época en el decorado de estilo contemporáneo. Los edificios se construyen en la antigua piedra arenisca roja, de colores que varían de color púrpura para pulir y gris. El edificio de la iglesia principal tiene 72 metros de largo.
Hoy en día la Abadía recibe a muchos visitantes. A veces la Abadía acoge los servicios especiales de la iglesia, aunque en la ruina sin techo y sin ventanas, los clérigos tienen que competir con el graznido de los grajos locales y el ruido del tráfico por carretera saliendo del valle hacia el sur.
El sitio esta cuidado por la Oficina de Obras desde 1914 y ahora está bajo  el cuidado de los monumentos históricos, los Cadw galeses. La abadía está abierta casi todos los días. Hay una tienda de regalos junto a ella, que vende artículos muy adecuados y de buena calidad.
La Abadía de Tintern, nos lleva al  libro del escritor galés Ken Follett: “Los Pilares de la Tierra”.

Tinter Abbey bella poesía de William Worldsworth

miércoles, 4 de diciembre de 2013

El chocolate : historia del alimento de los dioses.

 

 
El cacao es una planta cuyo nombre científico “Theobroma” significa “alimento de los dioses”. Y es que así lo consideraban los antiguos habitantes de México, quienes creían que esa maravillosa planta les había sido concedida por su benefactor, el dios Quetzalcóatl, junto con otros dones, para deleite y alegría de ellos.
Con los frutos del cacao, los aztecas y los mayas fabricaban una bebida llamada “chacolatl”, origen del sabrosísimo chocolate que ingerimos hoy. La historia del cacao y del chocolate es la apasionante historia de cómo los hombres supieron aprovechar una planta que es un verdadero regalo de la naturaleza.
La planta del Nuevo Mundo
El cacao (como la papa, el maíz y el tabaco) es una planta originaria de América que fue conocida por los europeos después del viaje de Colón. Es un árbol propio de las regiones tropicales, especialmente de Venezuela y México. Después de la conquista fue transplantado a las Indias Orientales, en Asia y al África donde se prosperó extraordinariamente. Hoy su cultivo está difundido en América Central, África Ecuatorial y el sudeste de Asia.
El cacao puede alcanzar de 4 a 12 metros de altura; sin embargo en las plantaciones o cacaotales no se le permite que pase de 3 a 8 metros para facilitar la cosecha de los frutos. Las flores no tienen aroma y brotan formando racimos sobre las ramas o el tronco. Un árbol puede dar unas seis mil flores, pero sólo un fruto de cada cien flores alcanza su madurez.
Esta planta no puede crecer sin calor y sombra. Por eso en los terrenos destinados a su cultivo se plantan primeramente, árboles “parasoles” que crecen más rápido, como la mandioca y el bananero, y otro árbol llamado eritrina, que los indígenas llaman “madre del cacao” por la protección que le brinda su abundante sombra.
El fruto del cacao pende del tronco o de las ramas por un corto pedúnculo y mide de 15 a 25 cm de largo y 10 cm de diámetro. Está marcado por una decena de estrías, y en su interior hay una pulpa viscosa muy tierna, que a su vez contiene muchos granos o habas del cacao. Por lo general se efectúan dos cosechas anuales.
Cuando el fruto está anaranjado  y produce un ruido seco al ser golpeado, comienza la cosecha. Esta debe hacerse con mucho cuidado para mantener la calidad del producto. Luego es abierto y se le extraen los granos, que son secados al aire. Después de una primera selección, los granos se depositan en recipientes recubiertos con hojas de bananero. Allí se produce la primera fermentación: el grano sufre transformaciones químicas y adquiere un típico color caoba, que es muy apreciado por los expertos.
Breve historia del cacao
Los aztecas conocían y apreciaban las virtudes del cacao, y en los jardines del emperador Moctezuma se cultivaba esta planta. El soberano bebía en un recipiente de oro una exquisita bebida. Cuando Hernán Cortés llegó a México, Moctezuma le ofreció chacolatl, que era preparado con polvo obtenido de los granos de cacao mezclado con hierbas aromáticas, miel y agua hirviendo. A Cortés le agradó esa bebida y envió al rey Carlos V algunas semillas de esta planta con indicaciones útiles para preparar el chocolate. Sin pensarlo, Cortés mandó algo más valioso que el oro y la plata de los imperios indígenas, pues el cacao, con el tiempo, dio origen a una floreciente industria mundial.
Cuando Carlos V saboreó el chocolate, envío semillas a la familia real de Austria y también al Papa. Luego, el cacao fue conocido en las cortes de Francia, Inglaterra e Italia. En todas ellas despertó gran entusiasmo, y en la corte del rey Luis XIV –en el palacio de Versalles- se servía chocolate como merienda. En Inglaterra , el chocolate fue adoptado por las clases pudientes, y en 1746 se fundó “Cocoa Tree” o “Árbol del Cacao”, uno de los clubes más famosos del mundo.
La creciente demanda de chocolate dio nacimiento a una pujante industria, en la que se destacaron los suizos, ya que en Suiza se instaló la primera fábrica de chocolate con procesos mecánicos. Lo demás pertenece a nuestros días en que todos pueden saborear ese sabroso y nutritivo alimento.

El chocolate es una bebida reconfortante de gran valor nutritivo. En el siglo XVIII se descubrió que el principio activo es teobromina, que posee una acción excitante semejante a la cafeína. Los granos de cacao son secados al sol antes de ser elaborados. Los principales productores de cacao son Ghana, Nigeria, Brasil, Costa de Marfil, Camerún, Ecuador y México.
El fruto del cacao tiene una cáscara espesa de color verde que, al madurar, se torna anaranjado rojizo. Cada fruto pesa casi medio kilo y tiene unas 50 semillas o granos. Los aztecas usaban como monedas los granos de cacao, y con ellos pagaban sus tributos al emperador.